Print Friendly, PDF & Email

Ciudad de México. La construcción de las cuatro obras fundamentales del gobierno federal para este sexenio –el nuevo aeropuerto internacional Felipe Ángeles, la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el proyecto del Istmo–, que están en marcha, generarán 150 mil empleos durante este año, aseguró ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador de cara a su Informe de gobierno, que presentará este martes.

Al llegar a su segundo Informe, López Obrador enfrenta un escenario complejo: una crisis sanitaria sin precedente por la pandemia de Covid-19, cuyo impacto ha rebasado las proyecciones originales con más de 64 mil decesos y, a raíz de la misma, la más profunda afectación económica nacional desde 1932, con un fuerte impacto en el empleo.

En paralelo, el mandatario ha redoblado su combate a la corrupción como prioridad gubernamental y eje central de la transformación del país, la cual –ha dicho– pretende concretar el primero de diciembre próximo.

Para este empeño, la extradición de Emilio Lozoya Austin, y una declaración preliminar del ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la que involucra incluso a tres ex presidentes del país, revelan el carácter emblemático del caso.

Como complemento están las denuncias penales contra las llamadas empresas factureras (firmas fachada para favorecer la evasión de impuestos) y una política fiscal firme para recuperar adeudos fiscales que han redituado en el cobro de multimillonarios recursos a grandes consorcios que no los pagaron en el pasado.

Sin embargo, la administración lopezobradorista no ha estado exenta de conflictos internos. Así quedó en evidencia en este agosto, al hacerse pública una grabación del titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo, donde critica a la Cuarta Transformación, detalla sus diferencias con el secretario de Agricultura, Víctor Villalobos, y con el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, por el uso del glifosato.

Sector salud reforzado

Para sortear la crisis derivada de la pandemia, la administración lopezobradorista optó por fortalecer el sector salud con el fin de evitar la saturación hospitalaria por la epidemia de coronavirus, autorizó la importación de equipos médicos y la reconversión de clínicas para la atención exclusiva de casos de Covid-19.

Al mismo tiempo, reforzó su política social con apoyos directos a los sectores vulnerables, con la cancelación de cualquier posibilidad de adquirir deuda pública, lo que por cierto le generó un distanciamiento con la cúpula empresarial.

A pesar de que el mandatario manifiesta que la economía ya ha iniciado su recuperación, la magnitud de lo que se contrajo la actividad económica entre abril y junio –la peor etapa de la pandemia– implicó una reducción de 3 billones 95 mil 311 millones de pesos en el valor del producto interno bruto –según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía– debido al declive sobre todo en industria, comercio y servicios. El PIB se desplomó 18.7 por ciento respecto del mismo trimestre de 2019.

Esto llevó a la pérdida de casi un millón de empleos, de los cuales se han recuperado hasta agosto, ya sea por recontratación o por la generación de fuentes de trabajo, más de 80 mil. Mientras, el peso y el barril de petróleo empiezan a apreciarse.

Enfocando esfuerzos para desarrollar, junto con Argentina, una vacuna contra el Covid-19, México acumula ya más de 64 mil defunciones por la pandemia. Las autoridades sanitarias insisten en que hay una disminución de contagios, pero no cesan en sus advertencias sobre el riesgo de rebrote por la reanudación de las actividades económicas, y por ello también han decidido no reabrir las escuelas.

En materia de seguridad, este año ha sido convulso y de claroscuros: 2019 cerró como el año más violento de la historia en términos de asesinatos, con 35 mil 588 víctimas. Y en lo que va del actual, la cifra se mantiene elevada, si bien en la óptica oficial hay una desaceleración del crecimiento de homicidios.

El asesinato de 10 integrantes de la familia LeBaron el año pasado representó una de las expresiones más impactantes de la violencia en el país, aunque los casos se multiplican en muchas entidades.

En tanto, en el contexto del confinamiento por el coronavirus, también se han incrementado los feminicidios –7.7 por ciento en julio–, contra una reducción en el resto de delitos de alto impacto.

La lucha contra el crimen organizado en este periodo también registra éxitos y fracasos. Algunos ejemplos: la aprehensión, a principios del mes en curso, de José Antonio Yépez, El Marro, presunto líder del cártel Santa Rosa de Lima, representó un duro golpe para el grupo delictivo en el estado más violento, Guanajuato; en contraste, el operativo del Ejército realizado en octubre de 2019 para aprehender a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, fue un desafío abierto a las corporaciones de seguridad, que debieron replegarse y dejarlo en libertad.

¡ Comparte !